volviendo de una travesía a las Azores justo en pleno dispositivo, llegando a tierra, un corto, todo el sistema eléctrico fundido (osea nada de radio, ni motor, ni luces) y por encima nada de viendo. nada de nada.
eres como una boya en el mar, durante el día vimos algún barco e incluso tiramos bengalas. uno de pesque que estaba muy cerca faenando ni nos vio. solo queríamos arrancar motor, perdir prestada una batería, pero nada.
en plena noche, atentos a las luces, ahorrar las linternas y cuando se acerca un barco alumbrar las velas.una vela blanca en la noche iluminada por una linterna se ve bastante o eso a nosotros nos parecía.
otra cosa que hicimos fué subir al palo de todo. parecíamos un arbol de navidad. las sartenes acabaron todas colgadas de las drizas.
por lo menos en aquella ocasión poco mas pudimos hacer y por suerte no pasó nada a la mañana siguiente sopló una brisa y pudimos seguir camino.
lo más angustioso del asunto es que habíamos dado nuestra ETA pocos minutos antes de fundirse todo. los que nos esperaban al no poder contactar y ver que no llegabamos, estaban desesperados. menos mal que no se armó un conflícto internacional, porque se pasaron casi un día entero esperando que aparecieramos.
una abrazo


