Gracias por compartirlo con nosotros Leviathan porque nos regalas las enseñanzas sin tener que sufrir los hechos.
Una conducta ejemplar la tuya propia de un marino que, afortunadamente, al final se ve recompensada.
Espero que el susto te dure bien poco y en breve lo veas como una experiencia más de la que has aprendido un montón.
