Nos alegra, nos alegra mucho escuchar que soltais amarras.
Empezais una nueva etapa, que esperamos poder compartir en un futuro no muy lejano. Nuestas ocupaciones siguen como siempre y son tan volátiles como siempre, pero nos encantaría compartir con vosostros un átomo de vuestra dicha.
Buena proa, buenos vientos y nos vemos rumbo a Ítaca.
Elena y Alberto.

