Me temo que esto tiene poco que ver con la historia reciente de Marbella.
La Bajadilla es sólo el primero y si no lo impedimos le seguirán otros puertos públicos que pasarán a ser gestionados por empresas privadas.
Y no es que yo esté en contra de la gestión privada, pero no estoy de acuerdo en que lo que se ha construido con fondos públicos (es decir, de todos) sirva ahora para beneficiar a unos cuantos.
Podemos movernos ahora o quejarnos cuando haya ocurrido. Nosotros elegimos.

