Originalmente publicado por Jadarvi
Ese día, él se sentía varado, acababan de comunicarle que no podría ir al mar como tenía previsto ... pero al poco rato, su mejor amigo le llamó y le invitó a una pequeña celebración al día siguiente, invitación que él acepto sin dudarlo.
A la mañana siguiente, él se despertó pronto, y empezó a hacer algunas cosas que tenía pendientes, pequeñas tareas que siempre quedan para otro día ... pero al rato estaba impaciente y decidió llamar por si podía ayudar en los preparativos, cuando alargó su mano hacia el teléfono, éste sonó .... era su amigo pidiéndole precisamente lo que él le iba a ofrecer: ayuda en esos preparativos.
Así, él llegó pronto al lugar indicado para echar una mano, lo que transcurrió entre risas y bromas de amigos que hace meses que no se ven ... él contemplaba con alegría cómo su amigo había encontrado un nuevo amor tras su duro divorcio y compartía las risas de ambos mientras iban de aquí para allá buscando esas cosas que siempre hacen falta a última hora, hielo, unos refrescos ...
De repente, llegaron los primeros invitados, entre ellos otro amigo al que hacía tiempo que no veía y con el que inició una agradable conversación mientras fumaba un pitillo en el balcón y bebían ambos un poco de vino.
Absorto como estaba en la conversación, sintió más que vio cómo ella pasaba junto a él, se volvió ... y la vio de espaldas, caminado hacia el otro extremo del balcón y hablando animadamente con la nueva pareja de su anfitrión. Su andar era suave, elástico, lleno de elegancia y energía contenida, su espalda erguida, sus piernas largas y esbeltas, su precioso cabello oscuro se movía graciosamente al caminar. Entonces ella se giró, no hacia él, sino hacia su amiga, y él pudo contemplar su bella sonrisa, sus facciones elegantes y bellas, de altos pómulos y piel morena, y sus ojos que sonreían a la par que su boca.
Él ya no oía a su interlocutor, mejor dicho, le oía pero no podía escucharle, sus respuestas se volvieron monosilábicas ... casi incoherentes, hasta que no pudo más y le contestó algo así como "Espera un momento, tengo que hacer algo importante" ... le dejó con la palabra en la boca y se dirigió hacia ella, quien aún no le había visto, o parecía no haberle visto ... con la mirada fija en ella ... fascinado .... tras un par de pasos, ella pareció sentir la energía de su mirada y se giró, con una sonrisa, una leve pero preciosa sonrisa, y le observó ... él llegó junto a ellas y entonces, su anfitriona le preguntó "Conoces a ... ?" y él replicó " No, pero me encantaría ... " y la besó en las mejillas al ser presentado. Él ... quedó casi sin habla, pero acertó a decir algo así como "Ciertamente, tu nueva casa me gusta mucho, pero las visitas que recibe me fascinan ... " Entonces ella, ELLA, le miró sorprendida y sonriente, él la miró a los ojos ... sus miradas se fundieron, él se sintío traspasado, abrazado, abrasado ... el mundo desapareció, nada más importaba que esa mirada, prácticamente ni oyó a ... diciendo "Bueno, mejor os dejo solos .." Ella seguía mirándole, y él a ella, se sintió embrujado, poseído, desnudo, ... y supo que había encontrado su mar, el mar que quería recorrer y conocer hasta el último rincón, el mar por el que quería navegar y perderse ...
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