Buenas, cofrades

Aviso a navegantes: no os devanéis los sesos pensando dónde y cómo habréis embarcado agua en vuestros depósitos de combustible y pensando que en ese agua luego habrán crecido los microorganismos, bacterias, algas, hongos y mejillones.
La respuesta a todas esas preguntas es mucho más fácil: la fuente de los susodichos bichitos puede muy bien ser... ¡¡el propio combustible!!
Sí, señoras y señores, estoy hablando del biodiesel. Como su propio nombre indica, los biocombustibles proceden de materia viva y claro, las bacterias, algas y demás se encuentran a sus anchas rodeadas de comida. Crecen tanto que provocan obstrucción de filtros, depósitos y demás. Por ahí se citan casos de depósitos que han quedado literalmente bloqueados por los microorganismos. No tenéis mas que buscar "bacterial growth biodiesel" en Google y veréis.
Por cierto, que cuando ocurre, hay que limpiar concienzudamente todo el sistema de alimentación de combustible, pues si no, vuelven a salir.
Lo que ya no sé es si los gasóleos que se comercializan en España tienen contenido en biodiesel, pero por si las moscas, yo me haría con un buen aditivo bactericida.
Saludos, copas

y... combustible limpio.