Una pena la suspensión, o mejor dicho el aplazamiento regatero pero fue un día estupendo. Finalmente, y aunque no se celebró fuimos un buen montón los que pasamos el día en la Sidrería Noriso, cuyo capitán nos trató estupendamente. Nos quedamos a comer y puedo aseguraros que el marmitako se les da fenomenal a los cocinillas

Además que fueron unos cuantos cofrades tabernarios los que allí estaban
Fran, dueño de la Sidrería es un amante de los barcos, en especial de uno, El NOriso, un precioso barco que se hundió. Su historia.. nanoelcapi la conoce mejor que yo, así que a ver si él os la cuenta. Y volviendo a Fran, un tío emprendedor y con ganas de dar vida marinera a nuestro puerto, que últimamente está muy triste, se decidió a organizar esta regata, y con ella tener la oportunidad o excusa perfecta para reunirnos un grupo de amigos.
En principio la regata no se ha concebido como una competición de alto nivel, sino que tienen cabida todos los barcos (hasta mi Cachalote)

Vamos, que todo el mundo puede participar tenga un barco más o menos preparao. Supongo que una vez en la mar cada barco competirá con el más parecido al suyo. La cuestión es esa, salir, ver movimiento y claro luego pasar un buen rato en plan comida entre amigos

Iniciativas así son siempre muy bien recibidas