Un hombre haciendo autostop al pie de una carretera rural. Pasa un señor con un carro y para. Invita a subir al viajero y siguen con su camino.
Caminan y caminan, pero no dicen ni una palabra. El primero va dándole vueltas al coco, pensando de que hablarle a este señor, que tan amablemente lo había recogido de la calzada y, aunque lentamente, lo llevaba a su destino.
Transcurrido un tiempo, con una idea de la conversación a mantener, se dispone a romper el silencio.... Tose un poco y dice:
- ¡Pues si, pues si!.
A lo que el carrero le responde:
- ¡Pues no, pues no!. Y como el carro es mío, ya estás abajo.
Y se quedó en tierra. Por vocazas.
Salud y
