Hace un instante estaba comentado con un amigo, que me acompaña en mi barco en este momento, que aquel (es decir, mi barco) sería muy difícil de vender, porque no es "vistoso" ni sirve para "presumir de estampa".
Es un barco muy especial y sus mayores virtudes hay que encontrarlas en su robustez, fiabilidad en navegación, capacidad de estiba (tanto en combustible, como agua y de lo demás) y buen equipamiento, ventajas que casi nunca son consideradas por el comprador.
Yo estoy encantado con él, pero en fin, debemos estar un tanto "p'allá".
