Amigo pipe, ¿te has dedicado alguna vez al curioso arte de observar a la gente qué hace cuando va a mirar un velero en un salón náutico?.
Pues yo si.
El 90% entra disparado a su interior (como si estuviese lloviendo, a reguardarse), lugar donde se pueden apreciar, además de unos nórdicos monísimos con un ancla bordada, una elegante mesa con unas estilizadas copas de cava...

¿Qué ocurre?. ¿Es que aquel barco tiene por fin la excelente cualidad de no escorar nunca???
Muy poquitos miran
en primer lugar la posición del caña en bañera, su visión, apoyos, etc. ¡Qué decir de la disposición de los winches, piano, etc!. ¿Y todo el tema del fondeo?, etc, etc...
Pues como en todas las cosas, los comerciales no tienen un pelo de tontos y saben muy bien lo que vende y lo que no y qué es lo "importante" y lo que no...
...
Cultura, culturilla náutica, nos falta un rato. Además de afición, claro.