Pero genovés, la Navidad es como cada uno quiere que sea... el derroche extremo... de alegría, de cariño, de lucecitas de colores que mi cas ael año pasao con tanto adorno parecía a un km un puticlú

y yastá. A mi es lo que me transmitieron mis padres y solo ellos, el resto no importa, no hay que sentarse 50 a la mesa, no hay que hacer grandes galas, solo celebrar que nuevamente, los más cercanos, padres y hermanos en mi caso nos volvemos a reunir. El día que falte alguno... claro que lo añoraremos, pero en su honor espero volver a reunirnos con la misma ilusión
La navidad no es lo que nos venden en la tele, ni en las calles. La navidad es ver en los más pequeñitos ese brillito de luz viendo un arbol, o un belén, dándole una zambomba o enseñándole villancicos. Los críos aprenden de sus mayores, pero también los mayores nunca hemos de olvidar esas ilusiones que con más o menos tuvimos de niños... así lo veo
Y que conste que ahora mismo me siento afortunada, porque creo tener lo que realmente me importa. Eso sí, ese precioso abrigo que he visto a mediodía en Verino no podré comprármelo, pero es que mi cachalote tiene mucho por bricolajear aún
