Hola a todos
leo y releo este post, y me huele a aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor. La modernidad aprovecha elementos como la experiencia y la tecnología para evolucionar los diseños, materiales y técnicas. Incluso se ha llegado a estudiar el mercado de tal forma, que un mismo astillero ofrece diferentes filosofías dentro de una misma eslora.
Estamos en la era de IKEA y de Zara. En la era de una tecnología que en muy poco espacio nos ofrece una cantidad de servicios que no imaginábamos hace muy poco tiempo. Los astilleros han evolucionado también, y, como pasa en la industria automovilística, hay "marcas" para todos los gustos.
En este caso hablamos de DUFOUR. Marca generalista que ofrece en este barco un crucero moderno y asequible. Intenta diferenciarse de la competencia poniendo especial atención en pequeños detalles, como el zapatero, que han detectado que es una de esas cosas que muchos navegantes echan de menos en un barco. La cocina que ofrece es enorme, con una capacidad difícil de igualar, cosa que en un crucero los armadores también aprecian. Las mesas de cartas están perdiendo su razón de ser debido a que la navegación se hace de manera electrónica, usando pantallas en las que tenemos una cantidad de información espectacular. Por otro lado, en la mayoría de ocasiones en las que se despliega una carta náutica, se viene haciendo en la mesa de la dinette porque es más grande y admite más participantes a la hora de trabajar sobre ella. Todo lo referente a comunicaciones funciona, cada vez más, por repetidores en la bañera. La mesa en bañera, para el crucero, se valora muchísimo y ha sido un avance que no tiene vuelta atrás en los barcos de crucero. El que un barco no tenga un gran calado es algo que interesa para los que fondean en calas o navegan en zonas con mareas. Muchos transmundistas lo tienen muy en cuenta ya que es una fuente de accidentes la colisión con los bajos. La elevada cantidad de trapo responde a un problema del mediterráneo: la falta de viento. El poder navegar con brisas es necesario, por ello se suelen hacer barcos ligeros y con trapo. Si las navegaciones se solieran hacer con vientos constantes de 20 nudos, los palos se encogerían, pero no es el caso.
La ventaja de las cocinas corridas es que permiten trabajar a tres personas a la vez, en vez de que haya uno que pringue mientras los demás miran.
Puede que la estructura del barco no sea especialmente reforzada, o que su stix no despunte o que su interior no sea de una calidad de alto de gama. Para tener todo eso, tenemos un GRAND SOLEIL...sólo hay que pagarlo.
