Re: Triste historia de un Barco.
A mí también me da pena un barco abandonado o un pecio. Pero esa pena no es por el barco, sino por aquellos que se pierden la oportunidad de navegar teniendo éso ahí. No sé si me explico: es como cuando ves abundancia de comida que se tira y te acuerdas de aquellos que pasan hambre.
Respecto a los sentimientos generados tras años de navegación en un barco, pues yo me lo planteo cómo cuando rompes una relación de pareja. Procuras que no te afecte en el futuro y miras para atrás con cierto distanciamiento, aunque mantengas un buen recuerdo que no tienes por qué olvidarlo.
Pues con un barco, lo mismo.
Sólo añoraré al barco o a la pareja si el presente es peor que el pasado.
No pretendo polemizar ni imponer mi punto de vista. Sólo trato de explicarme y, en lo posible, mitigar ese dolor de La Maga.
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