Amigo Kompai.:
Creo que te has explicado muy bien.
Reconozco que soy un poco panteísta, al otorgar personalidad o alma a algunos objetos, sonidos o paisajes que a mi me parece que ayudan a comformar y definir nuestra propia entidad como seres humanos.
Es la biofília según Willis, un impulso natural a la vida. En casos extremos, incluso necesitamos otorgar vida a aquello que es inanimado. Incluso hay quien dice que la busqueda de vida extraterrestre no es más que una manifestación de la biofília. Con miedo a lo que nos encontremos, pero no queremos estar solos.
Es conocido incluso aquella vieja tradición militar de arrestar un objeto como una pieza de artillería o una escalera, que por ejemplo había causado un accidente.
Creamos los mitos para otorgar personalidad a los fenómenos naturales.
Y comprendo a Maga, creo que es comprensible y muy normal unírse afectivamente a un viejo barco, aunque en el fondo solo sean un montón de hierro.
Las cosas de las que nos rodeamos desde la infancia, los sonidos y paisajes, acaban formando nuestro verdadero territorio y como se ama a la tierra, amamos su cultura y sus cosas, sientiendo que forman parte de nosotros y nosotros de ellas.
Pero también tienes razón e incluso lo pones a la altura de una ruptura de una relación. Situación que por cierto, dicen que produce tanto sufrimiento como el fallecimiento de un familiar cercano.
Tu no haces más que improrar a la razón como factor terapeutico, para que aprendamos a superar las cosas del pasado cuando nos aféctan negativamente, sin renunicar a usarlas en sentido motivador y positivo.
Por eso y por la cortesía exquisita que manifiestas, te doy las gracias

