Creo que este el el mejor hilo donde contaros esto.... Espero no estropearlo.
Hace unos días, a través de unos contactos y casualidades, tuve la oportunidad de salir a navegar en el GAES, pilotado por Anna Corbella y Dee Caffari, junto con todo su equipo y algunos invitados más. Disculpad de antemano la calidad –infame- de los vídeos y fotografías, no pude usar más que el móvil y el resultado es el que es.
El día -mediados de noviembre- fue fantástico: sol, viento de tierra, racheado, de entre 15 y 25 nudos.
Tanto Dee y Anna como el resto de la tripu fueron más que amables… resistieron el interrogatorio –de todos los niveles- con un humor excelente. Un diez para todos!!!!
Según me contaron, era el primer día que el barco salía al mar después de sus últimos ajustes en varadero. Todavía andaba sin lastres, y sin ninguna de las cargas que llevará durante la BWR.
Bajo cubierta, aunque lo esperaba, me sorprendió lo espartano, “pelado” e incómodo que resultaba todo. Ni siquiera es posible estar de pie dentro de la cabina.
Todo el equipamiento esta duplicado a ambas bandas, me sorprendió ver que incluso tienen información sobre “rendimiento sobre polares” que está dando el barco, en función del ángulo e intensidad del viento…
Salimos. Subiremos la mayor, con un rizo. Pesa 90 Kg. Me ofrezco voluntario, y la subimos con el molinete entre dos. Jooooooerrrrrrrr lo que cuesta y lo que tarda en subir!!!! Estas mujeres son màquinas!!!!
Anna y Dee, preparando la izada –burdas, carro, ...-
La tripu, montando los patines, subidos al aparejo para orientar el palo:
La mayor, por fin arriba!!!!
Desplegando el solent:
Cazando: El barco acelera fácilmente hasta los 14-15 nudos. Hicimos puntas de 18.
Preparando una virada... burdas carro de mayor, 15 minutos de trabajo...
Creí entender que la orza cambia de inclinación automáticamente. Se nota un montón, -además del ruido de los hidráulicos-.
Al final, tocó subir a la lancha, y estuvimos viendo el barco desde fuera -y mojándonos como pollos- un rato.
Algún pantoqueo y proa frecuentemente fuera del agua, seguramente porque todavía le faltaba el lastre (al Imoca, no a la lancha, claro!! jeje).
En fin, como podéis imaginar, lo pasé en grande, voy a recordar la navegada durante mucho tiempo. Ya sé que el reportaje es pobre... lo mejor se quedó en la retina...
Les deseo lo major a esa pareja de valientes!
Saludos!