Insisto en que este hilo puede ser muy interesante pues puede ayudar mucho a los nuevos armadores inexpertos y también para que los ya viejos lobos de mar se explayen un poquito, sobre todos aquellos que las almirantas ya no les escuchan pues les tienen muy oidos.
Voy a poner ideas sueltas a lo largo de unas intervenciones para que éstas no sean largas y así el personal no se aburra. Invito a los demás a hacer lo mismo.
Yo creo que lo primero que tiene que hacer un buen patrón (o uno que quiera serlo) es conocer su barco: cómo es, qué tiene... Debe enredar en todos los recovecos de la embarcación, abrir todos los tambuchos, levantar todas las tapas de las sentinas, ver por donde discurren los diversos circuitos, entenderlos... en definitiva, que el barco no sea el gran extraño, sino algo que le resulte familiar. De esta forma, se evitará muchos sustos pues nimiedades que muchas veces suceden y que parecen una gran avería, él mismo las podrá arreglar sin necesidad de llamar a uno u a otro gremio. El bolsillo también lo agradecerá.
La revisión de todo el barco se debe hacer en puerto, sin peligro de nada. Enredar y enredar hasta que nada de lo que hay sea desconocido. Aprovechar el varadero para observar con detenimiento la obra viva, la sujeción de la orza, el eje, la hélice, los pasacascos... todo.
Cuantos hay que no conocen nada o casi nada de su barco? Que nunca le han abierto "las tripas"? A montones, me comentan amigos que se dedican al mantenimiento de embarcaciones. No seamos nosotros.
