Cerveza para todos.
No sé si yo habré tenido suerte o qué, pero en el mes de Octubre pasado estuve comiendo amarrado a una de esas boyas y echando la siesta después.
No estaba solo, puesto que ya había otros dos barcos cuando yo llegué, y allí no apareció nadie con lancha ni sin ella.
He pasado otras veces con la misma intención y no he podido quedarme porque estaban todas las boyas ocupadas y no me atrevo a echar el fondeo allí, por aquello de las praderas de algas protegidas.
Un saludo
