El barco del amigo LLamichu, en el que he tenido el placer de pasar muy buenos ratos, es un barcazo. No os imagináis el "aplomo" que tiene ese barco. Se mueve de forma especial.
Lo malo es que el patrón se ha llevado el barco al Mar Menor y allí el barco va a sufrir una metamorfosis: de valiente lobo de mar a cabritillo de charca

LLamichu, you know I love you

