Cita:
Originalmente publicado por Juanitu
PATRONES QUE AGUANTAN....
.... EL MAL TIEMPO...
Retomo el hilo, con permiso.
He conocido a muchos patrones de todo tipo. Y se diferenciar a los que aguantan el mal tiempo... Escuchas sus historias, cómo de pronto todo se volvió turbulento... cómo rompió el génova cuando no debía... cómo sacaban agua a la vez que comían para llegar a puerto... o cómo, atados a la bitácora veían a su velero hincarse de proa en el foso creado entre ola y ola, con el tambucho cerrado y cogiendo aire pensando en qué pasará...
Se les reconoce porque cuando te están contando la historia, al calor del bar, la iluminación artificial, el coche en la puerta y el termostato programado en casita... tú les miras a los ojos y ellos parecen ausentes mientras cuentan y cuentan...
Y puedes ver en sus ojos al demonio que les acechó en aquella ocasión. Apenas parpadean. No alardean ni gesticulan como hacemos los piltrafillas contando nuestras batallitas de domingo soleado. Ellos están serenos, reviviendo su paseo junto a la muerte, como un sorbo más de la cerveza.
He conocido a 4 de esos. Nunca seré como ellos. No se si quiero ser como ellos.

|
Del tipo que tu relatas solo conozco a un par de ellos
Recuerdo la última vez que hablé con uno en el pantalán de su puerto. Era más ó menos esta época y lo primero que me dijo es que no sabía que rayos hacía viviendo mas arriba de no me acuerdo que paralelo, que aquí hacía un frio del carajo y que el estaba acostumbrado a ir solo en camiseta.
La última vez que se fué para el caribe, creía que no volvería a verlo.
Otra cosa que me acuerdo que me comentó es que le habían hablado de no se que foro de navegantes que se llamaba la taberna del puerto y que todavía no lo conocía... Cada cual que piense lo que quiera.
De esto hace un par de años.
Desde luego, para mi sus historias son de lo más interesante y las recuerdo todas perfectamente porque me impactaron cuando me las contó. También digo que nunca seré como el, pero no porque no quiera, seguramente hay una mezcla de falta de valor y de sobra de cabos ó raices que te atan a tierra y que no puedes y no quieres soltar por mucho tiempo.
