Ahhhhh... Por eso se retrasó tres días
Bueno... uno debe saber perdonar la impuntualidad cuando,como en este caso, la razón obedece a imponderables relacionados con la salud.
Tantos años brindando en cada casa, no se le puede pedir a ese hígado que funcione a la perfección.

Es que un mal día lo tiene cualquiera.
Yo te perdono Santa.... es que has estado muy generoso conmigo

Lo demás.... sólo son detalles
