Pues no, no lo tenía en venta, pero un cofrade se ha tirado un par de días calentándome la oreja y ha aparecido con un abultado sobre al que no podía decir que no y se ha realizado la operación. Por lo pronto no estoy autorizado a decir quien es el receptor de mi latita de sardinas y el precio, pero supongo que ya él solito dirá quién es.
Y la causa de la venta por mi parte es que llevo un tiempo dándole vueltas a un tema que vi aquí por casualidad, un gusanillo que empezó tras la llegada a Mazagón del cata de El Temido, al amigo César le debo el comienzo de esta nueva andadura náutica. El objeto de deseo es éste:
Con el que puedo por fin, navegar a vela ocasionalmente, y a motor, como haceis la mayoría:
Quiero agradecer desde aquí a todos aquellos que se han afanado estos últimos años en alumbrarme con su sin par sabiduría.
Para quien quiera saber más de mi nueva ilusión, puede mirar
las características y precios aquí.

