Dada mi afición a las antiguedades (propias de mi oficio años ha..) he recibido un maravilloso regalo que os cuelgo para que os deleitéis todos los que apreciais a los grandes navegantes.
Por poco no consigo una estupenda carta de Alain Gerbault...
Feliz año 2011 a toda la taberna, un poquitin mejor que este.


