Sin embargo, hay mucha satisfacción general con los Dufour, incluso con el importador que ahora se ha destapado en cuanto algo ha ido mal. Como siempre, y por desgracia, la gente muestra su verdadera cara cuando las cosas se tuercen, cuando todo va bien es fácil ser bueno.
Yo hice gestiones con ellos cuando pensaba comprar barco nuevo y debo decir que el trato fue exquisito, nunca me hubiera imaginado algo como la odisea de Kenobi, pero ahora ya no será lo mismo.
Supongo que este caso ni es único ni es sólo este astillero y su importador el que hace "pirulas", agradezco haber publicado el caso y sería bueno contar otros.

