Originalmente publicado por xy48
Yo creia que durante un temporal habia que permanecer en bañera y gobernar el barco, y asi se lo decia ( y se lo digo) a quien me pregunta pero cuando me pillo uno en el canal de Ibiza, en solitario, al final, me meti en la cabina y me acoste.
Hace muchos años, al final de una regata Cartagena-Ibiza anunciaron un temporal, para evitarlo sali de Ibiza por la noche, pero el temporal me pillo en medio del canal a media noche. Llevaba un magnifico barco sueco marca Albin Nova, diseño Peter Nolin, 33 pies, sin enrrollador, conforme fue arreciando el temporal fui cambiando velas de proa y rizando, al final llevaba un foque rizado y dos rizos en la mayor. Mar formada, viento ululando, rayos, pantocazos, lluvia, y lo peor, cada minuto una ola barria la cubierta y la paraba yo con el pecho, de modo que el agua se me introducia por cualquier minuscula rendija del cuello o de las muñecas y el cuerpo lo llevaba empapado entero. Yo no me mareo pero esa noche me maree y vomitaba, tenia frio, miedo, cansancio que me producia sueño y no tenia arnes de seguridad. Llego un momento en que me rendi, pense que no podia luchar mas y que si continuaba en la bañera corria serio peligro de caer al agua, asi que con mis ultimas fuerzas, arrie el foque y la mayor aferrandolas bien y asegure el timon a la via y me meti en la cabina y me acoste. El barco, a palo seco, tomo el rumbo que a el le parecio bien y milagrosamente parecio que el temporal habia perdido la mitad de intensidad ( en realidad el temporal era el mismo pero el nuevo rumbo tomado por el barco daba esa impresion). Un poco de descanso y ropa seca me reconfortaron bastante y entonces asomaba la cabeza cada hora aunque sin tocar nada hasta que amanecio. Ya de dia el temporal amaino algo y sin frio, sin tanto cansancio y sobre todo sin tanto miedo, subi velas y aunque no sabia donde estaba, puse rumbo 270 y apareci en Altea.
En conclusion, en aquella ocasion, aquel barco, se enfrento el solo mejor al temporal que cuando yo lo gobernaba. Jure por todos los dioses que no me montaba mas en un barco . . . . . pero aqui sigo.
|