Un consejo que nos dió nuestro instructor de meteorología después de demostrar lo difícil que es armar un pronóstico local reducido fue: pregunten a la gente del lugar cuales son sus dichos sobre el clima. Años de aprendizaje empírico quedan reflejados en pequeños versos tal como lo hacían nuestros antepasados.
A veces encontramos a los viejos lobos de mar, a veces no, a veces funcionan, a veces no. Pero bueno, ahi esta la gracia, no?