Al final, ni Chocaito ni bricolage náutico, tengo un gripazo que no me deja menearme, parece que me ha pasado por encima una locomotora, me duelen hasta las pestañas.
Espero que en el Chocaito, Yoyete deje bien alto el pabellón del sector tractorista, ya que aún no se ha escenificado su definitiva deserción.
