El caso del diseño clásico de quilla corrida, lleva por lo general, varias características relacionadas entre si.
El plano antideriva no es solo un perfil estrecho atornillado a la quilla estructural, sino que es una prolongación del casco. Esto lleva a que las formas sean mucho mas en V que en otros diseños y evitan pantocazos.
Esta misma forma aumenta el volumen sumergido en una zona donde, teoricamente, no va bién que haya flotabilidad.
Para compensar la misma debe añadirse mas proporción de lastre y así el resultado es un buque muy lastrado y con un periodo de balance lento. Es decir: un barco confortable y bién adaptado al mal tiempo.
Aparte de esto, su estabilidad de rumbo es tan grande que según algunos maestros navegantes (recuerdo a Moitessier escribiendo sobre el Josuah) podían fijar el timón, ir a cambiar una vela de proa y volver a la bañera sin que hubiera un cambio apreciable de rumbo.
Como el lastrado adicional y el aumento de superficie de casco pesan, acostumbran a ser de desplazamiento pesado y por tanto de elevada inercia.
Esto compensa en las viradas su estabilidad de rumbo: es dificil que falle la maniobra pues la inercia es tanta que aún si se acuartela el foque acostumbra a llegar al rumbo opuesto sin problemas.
Adicionalmente, el espacio adicional mas "abajo" de donde está el "suelo" de otras embarcaciones se aprovecha para motor y tanques de agua y combustible, por lo que se concentran los pesos muy abajo y se despejan espacios empleados en ello para pertrechos, comida...
No extraña que muchos navegantes de larga distancia los prefieran.
