Unas rondas. Recuerdo un caso: temporal en el Cantábrico, pesquero se acerca a un velero (solitario) sin maniobra. Le proponen ayuda y remolque y que suba a bordo el navegante, este - hecho unos zorros; se niega a abandonar el barco y le dan remolque con él. Los pescadores cabreados, el navegante acojonado, y todo por la duda de que si subía a bordo del pesquero podrían reclamarle pasta por la ayuda al poder solicitar un rescate con nave abandonada.
Piensa el ladrón que todos son de su condición.....
