Mi señora almiranta (a mí me pasó como al Capitán Tech), se pregunta siempre:
¿Por qué será que las películas de barcos siempre son de mal rollo? Y es que nunca nos ponen una, en la que se pasa bien, disfrutando de la navegación. Según ella, estas películas (conjuntamente con la legislación profusa, confusa y difusa española), son las que merman afición.

Tendremos que elevar este asunto a debate en ANAVRE.

por cierto, soy de
ANAVRE, pero tan torpe que todavía no acierto a ponerme el sello.