En los noventa compré un barco con pabellón británico, a través del broker se solicitó la baja en el registro británico. Este registro contestó que si quería mantener el pabellón no había problema al pertenecer España a la UE, cambiando únicamente el propietario. Así lo hice y estuve navegando durante 8 años con dicho pabellón hasta que vendí el barco. Nunca tuve problemas.
Parece que en esto hemos retrocedido.
