Bienvenidos a la taberna. La primera de vuestras preguntas la sé responder: los violines no suenan porque al loro le molestan y el violinista cayó por la borda junto con el televisor.
Pero no es grave: están tratando de remediarlo algunas violinistas, ensayando para ver si pasan el casting, seguro que a ellas no las tiran a los tiburones. O, quizás, sí