Para mí la diferencia fundamental no es tanto el material, sino la posibilidad de industrialización.
un barco de acero o alumnio, siempre será un barco más o menos artesanal. se hace uno a uno.
un barco de fibra permite un proceso seriado.
el problema no es tanto que se acaba menguando el escantillón.
para mi, la fibra la fastidió el proyectado.
si os fijáis, unidades mucho más viejas, no padecen ósmosis, mientras otras más modernas dan pena.
Como la gente no entiende, incluso en la publicidad te venden que tienen una piscina para comprobar el asiento


no pueden calcular el escantillón que va por zonas según le toque el chorro, por lo tanto, lo meten en la piscina y lo enmiendan con lastre.
un barco de fibra de los de antes, es laminado a mano, estirando bien la resina, impregnando pero quitando todo el sobrante, apretando. los anglosajones saben buscar estos barcos y los valoran mucho.
Nunca se habla de este problema, pero yo nunca compraría un barco laminado con proyectado aunque sea con un robót, puede que con este último sistema puedas parametrizar todo, pero la resistencia y durabilidad no tiene nada que ver. He visto algún barco nuevo que se le mete tensión a la jarcaia y se abre como un zapato viejo.
Creo que esto el barco metálico nunca podrá competir en precio, pero con los nuevos materiales (cubiertas en acero inoxidable, acero cortén, cupronikel), y los grandes avances en diseño y técnicas de soldadura, se están consiguiendo barcos con muy poco mantenimiento y una resistencia y durabilidad fuera de toda dúda.
sin embargo, vemos que esos barquitos de papel, laminados a pistola y asentados en piscina, tienen mucho mercado, cada uno con sus cadaunadas.

