
Vista de la Costa de Cerdeña al amanecer.
Llegamos a la entrada del canal a la hora prevista.
Habíamos leido que en esta zona abundan las almadrabas y otras artes de pesca pero no vimos ninguna y tampoco tuvimos que sortear demasiados "gallos" (no sé si en todas partes se llaman igual a esas señales flotantes con que marcan los pescadores sus aparejos).
Por la amura de babor nos quedaba la ciudad de Portoscuso (Porto Vesme) y, la verdad, al menos por lo que se veía a esa hora, no invitaba a acercarse.
Dejamos la Isola Piana a estribor y nos adentramos en el canal que separa las islas sulcitanas de Cerdeña.

En la Isla Plana hay los restos de una antigua gran factoría de atún que fue regentado por los genoveses durante años. Ahora se ha convertido en un resort y tiene un pequeño puerto deportivo.
Comenzó el zig zag siguiendo las marcas cardinales de paso o evitando las que marcaban algún peligro aislado (secas - bajos). A la vez teníamos que ir al tanto con los numerosos ferrys y barcos de pesca grandes que iban a por faena y no se les veía muy predispuestos a seguir las reglas de preferencias ni "mariconáas de esas".
Por fin conseguimos meternos por la bocana del puerto principal con un ferry pisándonos la popa.

Vista de la entrada a Carloforte
Estuvimos llamando por radio al puerto por el canal indicado y ni p. caso.
Pensamos que sería porque era muy temprano, pero más tarde constatamos que en todos los otros puertos que visitamos usan las radios de la misma manera, de adorno.
El año pasado, en la parte norte si contestaban pero aquí en el sur, nada de nada. Y la radio funcionaba porque en uno de los puertos el marinero nos confirmó que si nos había escuchado pero que en ese momento estaba "muy ocupado con otro barco"... Que vida estresada esta, la de los marineros.
Nos metimos en un muelle que parecía como de espera precisamente a eso, a esperar que fuera un poco más tarde y ver si nos atendía alguien (1).
Así que, al cabo de 60 horas de haber salido de Mataró y haber hecho... ¿? millas (pues no sabemos, porque nadie conectó la función de track y luego ya pasamos de todo, pero si en rumbo directo son ya 300 millas, con bordos, pescas y demás incidencias, yo calculo que unas 350 no nos las quita nadie), la tripu del Caps volvía a pisar tierra.
Cuando ya estábamos amarrados, después del desayuno y ya más relajaditos, yo caí inconsciente en mi litera (entre pitos y flautas llevaba toda la noche sin dormir).
Cuando me levanté al cabo de un par de horas ya habíamos cambiado de sitio y nos habían asignado otro amarre dentro del puerto (2).
Bueno pues, ya estamos en Carloforte.
Luego os cuento más cosas sobre este bonito lugar.
Buxeta, al paso que voy cuando termine tu ya estarás de vuelta. Por si quieres datos más concretos te dejo mi teléfono en un privado y charlamos.