Es domingo y pensaba que estarías con un cafe (o chocolate, que hace frío) en la mano, así que pensaba alargaros los colmillos con un par de enlaces, ambos holandeses, ya que en Holanda deben de tener algo en el ADN que hace que pongan astilleros como aquí bares, y además suelen hacerlos más que bien.
El primero (que es de lo que más me gusta) es un barco de 41 pies, el Zeeman 41
www.zeemanjachtbouw.nl Atención a los detalles, entre otros, la puerta de entrada al camarote de proa, que es estanca.
Ahora, y después de utilizar unos cuantos pañuelos de papel (por lágrimas o babas, a elegir), dejo otro enlace de uno de 50 pies
www.bestewind.nl al que también recomiendo seguir teniendo al lado el paquetito de pañuelos.
Independientemente de tratarse de artesanía pura y belleza sin par, están hechos y pensados para mucha caña. Un simple detalle de calidad es el espesor que se ve de puertas y demás maderas (madera de verdad).
Una recomendación: no mirar este tipo de barcos antes de ir a un salón nautico de los habituales. Puede deformar la percepción de lo que vayamos a ver

