Cita:
Originalmente publicado por astrobola
Ahí lo has dicho, K.
Todo lo que se deja al sentido común, es un arma de doble filo. ¿O hay que confiar en que el funcionario que te toque ese día esté de buen sentido común? Por no decir que la línea que divide (si es que divide) el sentido común de la prevaricación es muy delgada.
|
Astrobola, creo que no solo hay que confiar en el funcionario que te toque:
1. El funcionario (GC) sólo hace una denuncia si es que se pone quisquilloso y aplica el reglamento a rajatabla y no vé o no quiere ver la realidad de lo ocurrido (ojo, tenemos que estar en uno de esos supuestos, no vale decirlo por ver si cuela; los hechos normalmente en estos casos son evidentes).
2. Después, en el expediente sancionador que se te abre y que se te comunica para que formules alegaciones, te defenderás señalando cuales son las circustancias del caso en concreto.
3. Si el jefe de la Capitanía, que es quien debe resolver el expediente sancionador, no te dá la razón puede ser porque no es cierto lo que alegas o no puedes probar lo alegado. Es importante el parte meteorológico del día (supesto de correr la tormenta) o la declaración de la persona cuya embarcación has auxiliado. Como decía, si no te dá la razón, entonces podrás defenderte ante un Juzgado. Aquí el Juez decide.
Por tanto, no sólo es un funcionario del que dependas. Será sólo un funcionario el que te formule la denuncia, no el que te acaba sancionando. La verdad es que el simple hecho de denunciarte (cabreo) y tenerte que defender (mas cabreo) ya es mas grave que el pago de la multa muchas veces.
Tabernero, un Barbadillo para los presentes.
