
Creo que además de tener posiblemente la normativa, en nautica de recreo, más dura que existe, tambien tenemos unos servidores públicos-guardia civil- que parece que ultimamente, en lugar de velar por nuestra seguridad i buen hacer, dedican la mayor parte de su jornada laboral a sancionar con toda meticulosidad y podria ser, en algun caso, incluso con ignorancia.
Amo esta tierra donde vivo y donde nací, pero en el caso del barco, si pudiera, no tendria nungun pudor en cambiar de bandera.
La administración que tenemos, en mi opinión, son unos impresentables.









