VIGESIMOQUINTO DIA: 11/07/2007
Por la mañana (07:30) tenemos un viento WNW de F4, con alguna punta de 5. Hay bastantes nubes pero no hace frío. Pepeye y yo desayunamos en la bañera mientras Vicente nos ameniza con unos ronquidos dignos del mejor jabalí berrugoso.
El roncador asoma a eso de las 08:50, justo en el momento que empieza a llover. Sale el sol y aparece un arco-iris fantástico que, poco a poco, mete uno de sus arcos en la ensenada (ver foto en el post “Kdd. en Cabrera !!!! de medusas”. Es algo maravilloso!.
Poco después deja de llover y nos acercamos a la oficina para solicitar permiso para ir al faro de Ensiola. De paso nos damos un rulo por la bahía para ver unos barcos preciosos y enormes que se encontraban en las dos boyas de la entrada. Hacemos unas fotos y llegamos a puerto.
Concedido el permiso, Vicente y Pepeye se van de excursión. Yo aprovecho para cargar baterías (que bien carga el alternador nuevo

) arranchar un poco el barco y hacer inventario. Compruebo con horror que solo quedan 85 cervezas ¡Espantoso e intolerable!

. Habrá que arreglar eso en el próximo puerto.
A su regreso les propongo quedarnos en Cabrera otra noche y salir tempranito para Ibiza mañana. Aprobado el plan, me acerco a la oficina para pedir la autorización. Nos sitúan en lista de espera (hacemos el número 3) y confiamos en las anulaciones. Comemos unos espaguetis con chorizo, champiñón y dos salsas (napolitana + cuatro quesos) siestecita y vuelta a la oficina. Hay permiso. Bien!.
Cae el viento. Por la tarde buceadita de media hora, paseíto por tierra, cena y a dormir. Resumen: un día muy tranquilo disfrutando del “dolce far niente”.
Mañana más.
