Re: La estrategia de las Asociaciones náuticas ante la Administración.
Ahora que parece que el debate sobre las titulaciones de recreo ha disminuido o tal vez se haya dicho casi todo sobre tan importante cuestión, me parece oportuno retomar lo que era el objetivo de este hilo, abierto ya hace algún tiempo.
Previamente a la formulación de cualquier alternativa, entiendo que es necesario establecer en dónde están las raíces del problema que aqueja a la Náutica de Recreo de nuestro país.
En mi opinión, las causas fundamentales (no las únicas) del actual estado de cosas, se sustentan en dos pilares:
A) La mala imagen que en la sociedad española tiene todo lo que rodea a la náutica de recreo. Lo que se transmite a través de los medios de comunicación y que desde hace tiempo ha creado un estereotipo asentado firmemente en la retina y en la memoria del país, es el convencimiento de que nuestra actividad es solamente propia y accesible a los mas poderosos y potentados de la colectividad. Tanto en TV como en la prensa escrita, como en el cine, al referirse a la NR siempre se alude, directa o indirectamente a los grandes yates solo asequibles a los magnates y empresarios o de muy elevado nivel adquisitivo. Parece una actividad solo reservada para unos cuantos privilegiados creando además una especie de conciencia social por la que además se nos tilda de insolidarios y prepotentes. Asimismo la imagen va unida al concepto acuñado por A. Perez Reverte de “pijoyates”, que tan bién describió en un artículo con ese título y que recomiendo que leáis.
B) La obsoleta e incoherente legislación, estatal y autonómica, que regula la NR.
¿Qué os voy a decir a vosotros, cofrades de LTP, que no sepáis ya sobre este asunto? Creo que es pacífico el sentimiento de repulsa y también desazón, hacia la práctica totalidad de las normas náuticas que nos atañen a los navegantes de recreo. Sobran muchas, faltan otras, son contradictorias entre sí, son ilógicas en muchas ocasiones, decimonónicas y atrasadas con relación a los países europeos de nuestro entorno, etc., etc.
En este diagnóstico, tal vez habría que incluir otras causas, como, quizás, nuestra propia idiosincrasia, la cultura de la titulitis, el derecho histórico hispano basado en el paternalismo administrativo del estado, la fascinación por el lujo, la envidia, la estructura económica, la ancestral “espalda al mar”, y otros que convertirían estas pequeñas notas en otra cosa, que no está al alcance de mis conocimientos y profundidad científica.
Pero dicho esto, y aceptadas que fuesen, en su caso, como válidas las dos más notorias causas de la enfermedad, se hace necesario, a continuación, formular el camino o estrategia que, en mi modesta opinión, deberían seguir las Asociaciones que pretendan alcanzar una situación que mejore la práctica de la NR. En este sentido creo que las acciones de reivindicación deberían ir encaminadas, fundamentalmente, al uso intensivo de las tres siguientes herramientas:
1) Los medios de comunicación, e inicialmente la prensa escrita, pues de momento, aunque tal vez por no mucho tiempo, es la forma más generalizada de exteriorización de una idea y de influencia social. Se deben utilizar los medios escritos, en un primer momento, para llegar a la conciencia ciudadana y dar a conocer nuestra realidad .De que no somos los propietarios de esos megayates que salen en las películas, sino que el 85% de la flota son barcos cuyo coste es similar al de los vehículos de gama media existentes, en varios millones de unidades, en España sin que se les llame “pijocohes”. Que es un abuso que una tuerca en un atienda de pertrechos náuticos cueste el triple que en la ferretería de la esquina. Que nuestros gobernantes no hace nada para evitarlo. No hay nada que produzca más terror a los políticos que unas noticias o comentarios en las que se le ponga a caldo, y se critique su gestión, o que por omisión o incompetencia, consientan las grotescas y patéticas situaciones náuticas que sufrimos cotidianamente.
2) El uso intensivo y extensivo del Derecho. Y no lo digo por mi proximidad profesional, sino por una verdadera convicción personal. Una ley deficiente solo se puede cambiar por otra, o por una sentencia judicial. Ahora bien, para ello es imprescindible que las Asociaciones, que pretenden el objetivo que comentamos, deben tener un equipo jurídico-náutico de cierta solvencia y además dedicar los esfuerzos y medios materiales o de tiempo, encaminados preferentemente a ese fin. No se puede proponer un cambio legislativo al Gobierno o publicar un artículo crítico con alguna ley de la NR, sin que medie un estudio concienzudo y lo más solvente posible. Un fallo o un error restaría de inmediato toda la credibilidad adquirida. Recordemos que es más dañina una equivocación que cien éxitos.
En la línea expuesta creo que los esfuerzos deberían ir encaminados hacia a) Impugnar todas las leyes de nueva promulgación que se pueda y que, obviamente, sean merecedoras de los calificativos antes descritos, b) Formular o colaborar en la formulación de cuantas demandas, denuncias o recursos se pueda, contra actos concretos o particulares que sean contrarios a Derecho (o a la Ley, como sucede a menudo).Personándose en procedimientos, interviniendo en negociaciones, etc. Un ejemplo claro sería el relativo al IVA de los amarres, de reciente algarabía, y c) Ofrecerse a colaborar con los partidos políticos en la elaboración de nuevas leyes, ofreciendo nuestra visión y señalándoles unos buenos cestos de votos procedentes de nuestro colectivo.
3) Alianza permanente con otras Asociaciones del sector. Ya sé que es difícil, porque cada una defiende prima facie sus propios intereses. No obstante hay que intentarlo, hay que hacerles ver que nosotros los navegantes somos sus clientes finales y obligatoriamente nos necesitan. Se trataría, en mi opinión de consensuar un documento de mínimos, aceptable para todos, y con él llevarlo a la Administración para que lo tuviese como una especie de “línea roja” que no se pudiera traspasar bajo pena de castigo electoral. Pienso que es más útil y eficaz luchar contra las Instituciones, desde la fortaleza de la unión de asociaciones que de forma individualizada.
Simultáneamente a estas líneas principales de actuación, pero en un segundo plano para no restar esfuerzos a las acciones principales, serían las de hacer campañas de información y captación de socios por todo el Estado. Los directivos descentralizados de las Asociaciones tendrían que realizar una labor de ese tipo entre sus más próximos, y así la constante celebración de charlas o conferencias se tendrían que dar en los Clubs Náuticos, Puertos Deportivos e incluso en algunos Organismos públicos no estatales como la Federaciones deportivas, de vela, de motorismo, de submarinismo, de pesca, etc. Se transmite la idea de lucha contra la situación actual, a pie de calle, se intenta ofrecer una imagen fresca y reivindicativa y…se captan nuevos socios.
La campañas puntuales de publicidad, de tipo original, llamativo, espontáneo, noticiable y con humor, también son una buena forma de sensibilizar hacia planteamientos concretos. Como ejemplo pondría el video que se ha visto en Youtube como réplica al del Sevilla Club de Fútbol. Unas simples imágenes simpáticas de unos aficionados han salido en todas las televisiones, teniendo así una enorme difusión.
Bueno hasta aquí mi modesta aportación a una estrategia que creo necesaria para salir del empantanamiento actual. Estoy seguro que los cofrades que ya han intervenido en este hilo o cualquier otro nuevo, nos darán una visión aumentada y corregida, por lo que os pido que deis lustre al debate. Yo os estaré agradecido, sobre todo si son opiniones discrepantes y enriquecedoras, con la educación y respeto que habéis mantenido últimamente.
Gracias y unas
Eirín.
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Eirín.
Editado por Eirín en 03-02-2011 a las 15:35.
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