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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#1
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Un accidente marítimo con final feliz
Un velero a la deriva encalla en el espigón y rescatan a su tripulante ileso en Vidio El ovetense B. D. L. cayó al mar al hacer una maniobra a proa y tras tres horas en el agua fue rescatado por la embarcación francesa «Marie Marie» 04:09 Personal de Salvamento Marítimo remolca el velero «Lumeiro» por la ría de Avilés. mara villamuza A. P. GIÓN / E. CAMPO Un velero a la deriva encalló ayer en el espigón de la ría avilesina después de que otra embarcación rescatara a su único tripulante a la altura del cabo de Vidio (Cudillero), donde había caído al agua. El ovetente B. D. L. volvió ayer a nacer tras esta extraña aventura, en la que ni él ni su barco, el «Lumeiro», sufrieron ningún daño. Ya en Avilés, en la rula vieja, a donde Salvamento Marítimo había remolcado el velero, explicó con el susto aún en el cuerpo que en las aproximadamente tres horas que pasó en el agua se le pasaron por la cabeza «pocas cosas pero claves: la familia...». Solo y sin ninguna esperanza de rescate, cuando vio llegar al velero francés «Marie Marie» no se lo podía creer. Literalmente. «Empecé a gritar. Nadé hacia él y acabaron oyéndome», señaló. Y fue así pese a que los tripulantes escucharon voces y pensaron en un primer momento que era una confusión, sin ver a nadie en la soledad del mar. B. D. L. había salido solo a navegar, con el apoyo del piloto automático, tras salir de Figueras con destino a Cudillero. A la altura del cabo Vidio se puso a hacer una maniobra a proa y una ola lo echó abajo. Había mala mar. Allí pasó las tres horas más angustiosas de su vida, viendo cómo pasaba el tiempo sin que ningún barco diera señales de vida. Por eso la llegada del «Marie Marie» fue providencial. El náufrago se encontraba en perfectas condiciones cuando fue rescatado y trasladado a Cudillero, donde explicó lo sucedido a la Guardia Civil. Mientras tanto, el «Lumeiro», dirigido por el piloto automático, continuó su travesía hasta encallar en el espigón de la ría, justo en el mismo punto que durante meses ocupó el buque «Grenland». Salvamento Marítimo había iniciado un despliegue para localizar la embarcación, cuando recibió el aviso de que se hallaba en la bocana de la ría. «Soy el feliz propietario del barco», saludó B. D. L. a los miembros de Salvamento Marítimo que remolcaron el velero por la ría avilesina. Ellos, a su vez, le respondieron: «Es un barco con mucha suerte». Final feliz para un susto en alta mar. |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a Borines | ||
iger (18-08-2011) | ||
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