Cuando entras en una comunidad virtual como esta te motivan unos intereses comunes (La mar y la navegación) intercambias información, expones tus dudas y obtienes respuestas, si puedes o tienes tiempo, ofreces apoyo, empatia. Con el tiempo se establecen relaciones personales, en mi caso he conocido a pocos tabernarios (por tiempo, circunstancias, etc.) pero los pocos son MUY GRANDES.
La disconformidad con la diversidad de opiniones, puede enriquecer si se tratan con todo el respeto, al fin y al cabo no deja de ser una construcción social.
Pero como toda comunidad la taberna también tiene sus espacios privados.
Sí recibes mensajes privados muy desagradables, te avisan que hay una persona de este foro haciendo indagaciones sobre ti, te planteas: ¿que c**o hago yo aquí? En un primer momento piensas: - voy a hacer un copy-pegui y se van a enterar- pero te entra un subidon de vergüenza ajena (y propia) y dices:- mejor dejo mi taburete (que por cierto estaba en la ventana del fondo, la que tiene vistas al mar) a otro que tenga más tiempo. A mis desagradables “privados” les deseo que se mejoren, al resto de la taberna y a sus “jefes” que la sigan cuidando que vale la pena

y a mis conocidos lo mejor del mundo.
