Una vez más traigo al foro un tema que nos ha llevado de cabeza a mucha gente. En mi caso, el yate tiene 9 años y 14.000 millas por aguas de Canarias, o sea con viento y olas. El problema no procedía exclusivamente de los cojinetes sino también de la caja de alojamiento del superior, la cual había quedado suelta de su fijación a la cubierta. Una vez desmontado todo encargo al tornero la brida que sujeta dicha caja. Es de inox y más gruesa. Doblo el tamaño de los tornillos(eran de 4 mm) y saneo la fibra. Nuevas arandelas y para los cojinetes, dicho maestro tornero propone hacer un rebaje en el cuerpo y alojar una junta tórica que rellene el intersticio. Una vez montado todo, es magnífico. Nunca antes había visto el timón tan robusto y firme. Da confianza el poder confiar. Por eso si quieres las cosas bien hechas y a buen recaudo no dudes en remangarte y descubrir las entrañas de ese mecanismo que nos permite navegar hacia donde queramos y nos transporta a otra dimensión cuando sentimos su magia en nuestros brazos. El timón debe recibir constantes mimos y cuidados, de otra manera cualquier día puede dejarnos tirados. Esta fue una solución económica y quizá la mejor de cuantas podía haber tomado.
