![]() |
|
|
|
| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
|
|
#1
|
||||
|
||||
![]() saludos a todos Buceando en nuestro buscador he estado averiguando si habíamos hablado de quien os voy a presentar, pero no. Casi ,casi dí yo mismo con él en un hilo del insigne y desgraciadamente desaparecido Capitán Barceló pero nada en profundidad. Os pongo su foto : ![]() ¿ A que no os suena? Pues es el inventor e ingeniero Cosme García Sáez . - ¿A que no os sigue sonando? - Bueno, bueno ¡basta ya! Y a fin de cuentas ¿Qué tiene que ver con la náutica? Pues mucho. Nació en 1818 en Logroño. Trabajó como mecánico y relojero con unas ideas tan absurdas para la época que a veces lo daban por loco. El "pinche" le decían . Montaba algunos artilugios en su taller que causaba asombro. Como era amante de la caza inventó una carabina de repetición con carga trasera, más tarde copiada por otras patentes; como amante a la guitarra inventó una ,con unos trastes… pero como casi todo lo que inventaba no prosperaba o lo hacía a medias; pero de cualquier cosa sacaba una aplicación. En esa época convulsa las pistas documentales son muy escasas, pero sabemos que dio en el clavo con la máquina matasellos. Fue tal el éxito, que consiguió contrato con Correos para la aplicación de su "máquina de timbre en tinta" y empezó a ganar dinero. Su ciudad ya le parecía pequeña y se instaló en Madrid con su sirvienta dejando atrás a la mujer y sus hijos. Pera a pesar de todo el seguía inventando, como un sistema de impresión tipográfica y cientos de ideas que bullían en su cabeza. Cuando fue Barcelona por mor de su máquina matasellos vió por primera vez la mar y se quedó impresionado. De su mente saltaron todas esas ideas de máquinas por construir y se centró en una: un barco. Su mente debía crear algo para la maravilla que acababa de descubrir. La prensa en esos días hablaba todos los días de un tal Bauer que estaba haciendo en Rusia una serie de experimentos y pruebas con campanas de buceo. Entonces concibió su descabellado invento: Un ingenio , un artefacto buzo que fuera capaz de sumergirse , contemplar lo que hubiera en el fondo del mar, puesto que nadie lo podía ver, y poder volver a subir nuevamente. Invirtió todo su dinero ahorrado e esa idea y se fue a la compañía "Maquinista Terrestre y Marítima" de Barcelona que acababa de abrir sus puertas, una de las pioneras de las construcciones metálicas en España y con sus planos le encargó dos prototipos para experimentar: unos simples cilindros de hierro con depósitos adosados a sus costados para que pudiera sumergirse a través de la inundación. Los de la "Maquinista" se echaron las manos a la cabeza. En esa época eran muchos los que dudaban que con tal material se pudiera hacer un barco porque preguntaban ¿cómo flotaría? y la idea de un barco que se hundiera ya era de por sí temeraria y absurda. Entonces Cosme García va a probar su prototipo en el puerto de Barcelona. Me gustaría hablar ahora, antes del experimento, de los intentos anteriores de navegación submarina. Aparte de las crónicas de 1532 realizados con una campana de buzo en el río Tajo , hasta 1776 con el "Tortuga" del americano Bushnel ,no se invento nada que se pueda llamarse submarino, aunque los holandeses hablen del éxito de Cornelius Drebbel, que en 1620 construyó una nave sumergible que funcionaba a remo. Fulton en 1800 ofreció su "Nautilus" a Napoleón que lo rechazó. En 1831 (otra historia para contar) el catalán Cervó falleció en este mismo puerto de Barcelona al sumergirse con su ingenio. Los alemanes hablan de Wilhelm Bauer, que el día de la presentación pública de su Brandtaucher, en 1851, se fue a pique a bordo de la nave en las aguas del puerto de Kiel y en 1860, el Ictíneo de Monturiol (el barco del que contaba el Capitán Barceló) que también se fue a pique. ¿Quién me falta? ¡Ah! ¡Cómo no! Los franceses que dicen todos los modelos precedentes eran meros prototipos al lado del formidable Plongeur de Simon Bourgeois y Charles Brun, de 1863. Por contra nosotros aseguramos que el concepto de submarino moderno no quedó del todo definido hasta la botadura del Peral en 1888. Pero estábamos en 1858 y se hicieron las pruebas del primer prototipo que visto de lado, tenía forma de tonel apuntado truncado hacia la proa y la popa y medía tres metros de eslora (largo), 1,5 de manga (ancho) y casi 1,6 de alto. Constaba de una compuerta de entrada y escotillas en la proa y la popa. La inmersión se producía por la inundación de cuatro depósitos situados, dos a cada lado de la parte central y más ancha del casco. Con bombas se achicaba el agua para tornar nuevamente a la superficie. Tenía capacidad para albergar bien apretadas a dos personas, y constaba además de otras cuatro aberturas en el casco en las que se instalaba la propulsión del buque con cuatro remos articulados accionados desde el interior. Estaba impulsado por un motor de resorte y un peso sumergidos, que, tras no pocas y laboriosas gestiones, fue probado oficialmente en 1859 ante un pequeño grupo de personas en aguas del Puerto de Barcelona, y aunque se detectaron deficiencias y no hubo buenos resultados, el impulsor funcionó y el principal objetivo era comprobar en la práctica lo que ya estaba resuelto en la teoría. A pesar del fallo inicial, el inventor no se desanimó y patentó la máquina submarina el 16 de noviembre de 1859. El otro prototipo, lo trasladó a Alicante por un barco mercante que es este : ![]() Sus dimensiones fueron mayores: 5,75 metros de eslora, 2,25 de alto y 1,75 de ancho. y constaba de una entrada en la parte superior que se cerraba herméticamente desde el interior; en los costados aparecían dos remos para girar el barco; cerca de la proa otros dos remos para sostener el barco y hacer que descendiera o se elevara; en la popa una hélice para hacer navegar el barco; y en los lados y en otras partes del casco había distintas escotillas para ver el exterior del apasionante y desconocido fondo submarino como soñaba cuando pensaba en el ingenio… Finalmente, en el interior del barco formando un segundo casco, se encontraban dos tanques que al llenarse y vaciarse mediante bombas de agua permitían la inmersión o la emersión del aparato. Las pruebas definitivas, las exigidas por la ley de privilegios (patentes), se realizaron de nuevo en Alicante el 4 de agosto de 1860 y fueron certificadas notarialmente... En dicho acta certifica los informes favorables de los técnicos y admiración de las autoridades y estudiosos. El "aparato-buzo" se sumergió más de 40 minutos y maniobró en todas las direcciones y profundidades por lo que fue despedido entre aplausos que seguramente hicieron albergar a Cosme García la esperanza de poder subir a los altares de los grandes inventores. Nos podemos imaginar los comentarios y los rumores de la gente conforme iban pasando los minutos y el submarino no asomaba de las oscuras aguas del puerto,como también la alegría tras emerger, abrir la escotilla, y saludar al público sonriente con la mano en alto. Tuvo que ser memorable. Y desafortunadamente poco conocido. Animado por las autoridades Cosme construyó un aparato todo de cobre (el Garcibuzo) y lo trasladó a Madrid para presentárselo a Isabel II. La visita a la reina fue una decepción. Isabel II admiró el pequeño barco pez y lo llenó de elogios, pero al final soltó la noticia: el Gobierno no podía comprar ni financiar el proyecto, por los cuantiosos gastos ocasionados por la guerra de las colonias de África. Cogió tal cabreo Cosme, que viajó a París, donde pensaba que su obra podía ser más considerada que en su propio país. Estaba en lo cierto. Napoleón II y sus técnicos examinaron el Garcibuzo y las armas que el inventor consideraba complementarias. El emperador le invitó a trasladarse al arsenal de Tolón para construir uno. El contrato era sustancioso: 14 millones de francos de la época. Pero su patriotismo no le permitió aceptar tan cuantioso ofrecimiento. Él creía que el submarino podía ser un arma muy valiosa para la defensa de su país... Y finalmente, el destino del prodigioso invento, fue quedarse anclado en el Puerto de Alicante. Pocos años después, una notifiación portuaria le informó que el aparato molestaba al tráfico marino. Su hijo, Enrique García, fue el encargado de mandarlo al fondo del mar, donde aún permanece. ¿Dónde están los planos técnicos de este invento? Destruidos por el inventor ,supongo, que un ataque de furia y desesperación. En 1874, Cosme García murió, pobre y desilusionado de una sociedad que nunca le dio reconocimiento alguno. Su familia quedó sumida en la pobreza con uno de sus hijos mendigando por las calles de Madrid. Sólo en su esquela de defunción se dice: "D. Cosme García y Sáenz Inventor del primer barco para la navegación submarina por los años del 59 y 60. Cuando paseéis por Alicante que sepáis que a la sombra del monte de Benacantil, y de su Castillo de Santa Bárbara hay otro monumento miserablemente enterrado en el fondo de las aguas de su puerto. Saludos Andrés
__________________
|
|
#2
|
||||
|
||||
|
Capitàn Barceló no ha desaparecido, se esconde de vez en cuando, pero doy fe de que de vez en cuando aparece.
![]() ![]() ![]() ![]()
__________________
a ver cuando puedo poner la web en marcha.... Saludetes |
|
#3
|
||||
|
||||
|
Hay un Capitán Barceló entre los nicks de LTP.nihao
|
![]() |
Ver todos los foros en uno |
|
|