Vaya tela en Ibiza
Hola a todos y buena mar. Soy un enamorado de las Baleares y cada año hago varias veces la travesía desde Roses. Hasta este año había navegado por Mallorca y Menorca. Son islas interesantes como sabeis y nunca, reitero, nunca he tenido un problema con la marinería de ningún puerto a los cuales he ido. Todo lo contrario, siempre me he encontrado con buena gente y de gran amabilidad. Esta última travesía me decidí a acercarme a Ibiza. Así que después de estar unos dias por Mallorca y Menorca, pasé a Ibiza. Allí en el puerto tenía que recoger a mi hijo que junto a unos compañeros suyos pasarían unos dias en en el barco. Así que allí me dirijo, concretamente al Puerto Deportivo Ibiza Nueva. Me dirijo concretamente donde acostumbran a reponer agua, que en esos momentos está vacío, no hay nadie. Allí se encontrava la tripulación a recoger. De repente aparece un marinero jovencito y me dice que no se puede regojer a nadie y yo le pregunto que que debo hacer, a lo que no se me da respuesta y se me reitera que no puedo atracar a recoger a nadie. En ese momento aparece un segundo marinero, que como no sé su nombre paso a describirlo por si os topais con el. Debe hacer 165 de altura, marcado sobrepeso, barba en perilla mal arreglada, gafas oscuras de sol y de unos 55 años. Con otro tono que el primer marinero, empieza a gritar que que problema hay, a lo que le indico la necesidad de recoger a mi tripulación. Seguidamente vuelve a berrear que edtá "prohibido" y que es mi problema. Aquí ya decido que debo a mostrar ya mi disconformidad e indignación y que los voy a embarcar sí o sí. Así que le digo que me dirigo a la gasolinera, que está justo al lado, para repostar. Viendo que le había ganado la jugada empieza a proferir ruidos guturales no inteligibles y ha realizar aspavientos con los brazos. Una vez en gasolinera embarco lógicamente a mi tripulación y pongo el poco gasoil que cabía. Lo curioso es que una vez pongo el pie en tierra aún espero que este valiente marinero venga a decirme algo a la cara, o que la capitana de puerto venga a recriminarme algo cómo capitan de mi barco, cosa que se ve si hizo con los pasajeros que me esperavan en puerto. A este maleducado que viste calzón corto le pregunto si hubiese actuado igual ante el capitán de un yate de 30 metros de esos que amarran en Ibiza, y para otra vez que aproveche cuando me tiene cerca para hablarme igual a ver que pasa.
Dias después un personaje de Marina Botafoch me negó a llenar un poco de agua en los tanques, aúnque pedí por el favor ya que regresava solo a la península y los llevaba totalmente vacíos, pero eso ya es otra historia.
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