La Taberna del Puerto El seguro de mi barc
"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." Altair
VHF: Canal 77   
Regresar   La Taberna del Puerto > Foro > Foros Náuticos > Otros temas náuticos

Avisos

Responder
 
Herramientas Estilo
  #1  
Antiguo 06-05-2014, 09:49
Avatar de anboro
anboro anboro esta desconectado
Corsario
 
Registrado: 07-05-2007
Edad: 77
Mensajes: 1,031
Agradecimientos que ha otorgado: 217
Recibió 3,619 Agradecimientos en 514 Mensajes
Sexo:
Predeterminado El complejo universo de Emilio Salgari

para tod@s


A veces me da la picá y hablo de escritores, digamos náuticos, como los clásicos Conrad ,Melville,Verne ,London o de los no tan clásicos, así como de las series de O'Brian, Luís Delgado, Forrester o Alonso Romero incluso lo he hecho de historietas como las de Tintín de George Remi (Hergé) o del Corto Maltés de Hugo Pratt , pero que jamás lo he hecho de Emilio Salgari.

La respuesta del porqué la sé; se debe a un desbalance juvenil con el escritor que por lo visto, y aunque esté superada esta transición estresante, pervive y me condiciona inconscientemente.

A Salgari le debo haberme iniciado en la manía de esta perversión a la lectura marítima que tengo desde cuándo, y gracias a la biblioteca de mi padre que era lector empedernido, pasaba las tardes de mi veraneo adolescente tirado en la rubia arena de la solitaria Punta Umbría, sumergido en las aventuras de los fabulosos héroes que, sable en mano, salían a borbotones de su pluma.



Lo mismo estaba disfrutando con el Corsario Negro que con Sandokán, o de compañero con la Capitana del Yucatán, con el flemático Yáñez o con Kammamuri o al fin en Chipre como el capitán Tormenta (en realidad la condesa de Éboli) luchando contra el León de Damasco.

La verdad era que conseguía abstraerme de todo, algo impensable con esa edad, e imaginativamente embarcaba en sus naves que surcaban unas hipotéticas aguas pues lo mismo podían estar en el Mar de Arabia, de la China, de Timor,o en el golfo de Bengala y de repente en el mar Caribe o en los mares árticos.

No importaba, pues lo que pesaba fundamentalmente era el relato y su capacidad inventiva y admiraba al autor como una persona digna de imitar ya que era marino, a lo que tenía vocación, y encima un excelente escritor que era capaz de llevarme en volandas a los paisajes que él había visitado y que quizás algún día conocería.



En sus libros me enteré de lo que en realidad no es un pirata pues los construía al estilo de las románticas caballerescas de Robín Hood: un rebelde proscrito que roba a los malos (y de paso se enamora de su hija) para dárselo a los buenos, que siempre eran los oprimidos, los desheredados de la tierra, los que no son parásitos de la sociedad y todo esto mezclado con unos relatos que navegaban entre unos expresivos diálogos y unos extraños paisajes que iban seduciendo página tras página hasta el apoteosis final.



Dejé los veranos atrás y a esos libros de tosca pasta verde de páginas ahora amarillentas, me fui depurando literariamente dándome cuenta que no era tan buen escritor, que aunque tenía la garra literaria que pocos tienen, su producto final era mediocre; escribía argumentos, planteamientos cumbre pero terminaban en unos abismos anodinos. Había algo que fallaba.

Creí, al fin, que los piratas verdaderos son unos verdaderos canallas, miserables y ruines; verdaderamente despreciables y que eran igual que el propio Salgari.

Lo odié con la inmediata fuerza de la juventud.



Lo odié de muchacho porque siempre había creído que Salgari era un artista y como tal un bohemio con sus extravagancias ,pero al enterarme que su vida era una total mentira; que nunca había navegado a lo largo del mundo como decía y de sus experiencias sacaba los personajes y escenarios de las aventuras que escribía y que nunca había estudiado náutica aunque se presentaba orgullosamente como un capitán con muchas millas y mares a sus espaldas y luego, prepotentemente, iba dando lecciones a los demás.

Después me enteré que además de mentiroso era un borracho, un irascible despojo que era capaz de desafiar en duelo (era consumado espadachín cuando eso de la espada ya había pasado a la historia) a pacíficos indefensos que opinasen algo que no le gustase en ese momento.

Era un antisocial, un perverso, un amoral y que llamaba su mujer una “exaltada, desordenada, erótica, inquieta, verborréica, descuidada en su atuendo, blasfema e impúdica”. Sifilítica cuando él mismo le había contagiado el mal… en fin, un monstruo que causaba la desventura de cualquiera que se topase con él.

Menos mal que había muerto como merecía; suicidándose.

Cada vez que veía los verdes lomos de sus libros en la biblioteca me daban ganas de hacer un fuego.

Cosas de la juventud.

Ahora ya no pienso así; cada vez estoy más de acuerdo con Ingmar Bergman que decía que envejecer era como escalar una gran montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena.

He leído más sobre su desgraciada vida y ahora pienso que fue más victima que verdugo porque los avatares de su existencia perturbaron su serenidad y lo abocó a dañar no sólo su rol vital, sino a su literatura.

Quiso ser marino pero no pudo y amaba serlo por lo que se inventó una artística autobiografía y navegó en sus libros con la pluma como propulsor y sobre el papel mandó desde juncos hasta bergantines y galeones surcando los mares con los que hipnotizaba a sus miles de lectores pero a pesar de ellos, vivía en la penuria ya que firmó contratos leoninos con editores sin escrúpulos que a pesar de su éxito le exigían escribir más y más. No se conoce en la historia de la literatura un escritor más pobre en medio del triunfo de sus producciones.



Su vida personal fue un desastre: sórdida, dramática y marcada por la desgracia así que, como digo, creó otra vida a fuerza de imaginación y sueños, que, al menos, perdurarán todavía en cada página de sus obras.

Tuvo la mala suerte de casarse con Aida Peruzzi, aunque para su desgracia la amaba profundamente, el matrimonio con el paso de los años terminó en naufragio con el desequilibrio mental de su ninfómana Aida que terminó internada en un manicomio.

Sin recursos, con cuatro hijos y sin que sus acaudalados editores le ayudasen, tuvo que producir títulos a toda velocidad, casi sin tiempo para revisar lo escrito, para conseguir algo de dinero. Su carácter se volvió más áspero todavía.

Tampoco su familia lo ayudaba; su madre murió de meningitis fulminante y a los pocos días su padre se suicidó. El Hermano de Emilio también se suicidó.

Con estos mimbres tras escribir tres cartas de despedida, a sus hijos, a sus editores y a los diarios que merece la pena leerlas por su dramatismo, sube a un monte cercano y como el malo o el honesto de sus novelas, se suicida haciéndose el hara-kiri.

Ahora, con esto del e-book y rompiendo el absurdo compromiso juvenil, he vuelto a leer un breve libro suyo editado en el Books Google.es : Los Cazadores de Focas de la Bahía de Baffin que recordaba no haber leído y me he encontrado otra vez con sus personajes: valientes, arrojados, implacables que han vuelto a rejuvenecerme pero también me ha impactado la belleza de su literatura descriptiva.



“Hacía ya bastantes días que la bahía de Baffin había adquirido un temible y triste aspecto invernal. El sol, descolorido como si estuviera enfermo y sin despedir apenas calor, arrojaba con esfuerzo sus pálidos rayos sobre aquel territorio, una tierra perdida que estaba situada encima del círculo Polar Ártico. La larga e interminable noche de invierno amenazaba con desplegar su negra y helada cortina.
Nieblas muy densas cubrían la costa de la lejana Groenlandia, la Tierra de Baffin y las penínsulas de Baffin, Cumberland, Devon y Lincoln. Eran nieblas que descendían por el estrecho de Smith y seguían los golfos hacia Davis, Lancester y Jones.”

Creo que su estilo directo y expresivo nos ha influido más que los consagrados escritores que desprecian el estilo.

Desde ahora lo tendré más en cuenta, arrinconaré mis dependientes tendencias juveniles y este verano me divertiré con algunos de sus héroes.

Lo reivindico.


SaludosAndrés
__________________
<i><b>N<font size=2>ihil novum sub sole</font></b></i>
Citar y responder
10 Cofrades agradecieron a anboro este mensaje:
Azimut000 (06-05-2014), Cabot (06-05-2014), caribdis (06-05-2014), jacarejack (06-05-2014), jometr (06-05-2014), leviño (06-05-2014), Mateando (06-05-2014), pjlarra (14-05-2014), teteluis (06-05-2014), whitecast (07-05-2014)
  #2  
Antiguo 06-05-2014, 11:58
Avatar de leviño
leviño leviño esta desconectado
Hermano de la costa
 
Registrado: 16-01-2009
Localización: alicante
Edad: 58
Mensajes: 2,978
Agradecimientos que ha otorgado: 7,448
Recibió 2,876 Agradecimientos en 1,279 Mensajes
Sexo:
Predeterminado Re: El complejo universo de Emilio Salgari

SALUDSS,
con este tamaño de letra siiiiiiiii
ya no tengo que pegar el ocico al monitor , gracias
Citar y responder
Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a leviño
Altair_ (12-05-2014)
Responder Ver todos los foros en uno

El seguro de mi barc


Reglas del foro
No puedes crear discusiones
No puedes responder a mensajes
No puedes editar tus adjuntos
No puedes editar tus mensajes

BB code está activado
Emoticonos está activado
El código [IMG] está activado
El código HTML está desactivado
Ir a


Todas las horas son GMT +1. La hora es 21:32.


Powered by vBulletin® Version 3.7.0
Copyright ©2000 - 2026, Jelsoft Enterprises Ltd.
© La Taberna del Puerto