Mirar lo que dice Billy Budd en la ópera de Benjamín Britten de la novela homónima de Herman Melville.
“Nadie que pueda encontrar un modo de ser arrestado y encarcelado querrá ser marinero, porque estar en un barco es como estar en una cárcel, con el riesgo de ahogarte”: la frase la pone James Boswell en boca de Samuel Johnson en el diario de su viaje conjunto a las Hébridas en 1773, retomándola años después en su Vida del polígrafo inglés, donde encontramos otra no menos pertinente de sacar ahora a colación: “Un barco es peor que una prisión, donde hay mejor aire, mejor compañía, mejor comodidad en todos los sentidos; y un barco tiene la desventaja añadida de ponerte en peligro. Esos hombres a los que llega a gustarles la vida en el mar es porque no son aptos para vivir en tierra”.
Que raros somos
