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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#1
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Bien otra vez toco el tema, pero como cada dia las cosas evolucionan vuelvo a preguntar. En este momento podemos precindir de las cartas de papel?
Se saben que las digitales estan basadas en ellas, ademas tenemos la alternativa de imprimirlas para consultarlas si nos quedamos sin energia. Muchas veces se dice no, pero en la practica nadie las usa, por supuesto yo no conozco su costa ni que tan dificil es navegar alli, aqui en Florida USA les aseguro que no son necesarias. Por otro lado los errores estan en unas y otras, incluso oi de alguien que usa Google para navegar, asegurando que es mas exacto, y que la profundidad y obstaculos se pueden ver. Lo cual, tengo que admitirlo, en algunas ocasiones es cierto. Yo saliendo de una canal secundario, toque fondo, volvi y repase todos mis pasos, y nada me decia que habia pasado, por ultimo mire un mapa de Google y ahi se veia, un banco de arena se habia desplazado hacia el medio del canal. El problema que sin una referencia previa, no sabemos que es profundo y que no, pues el color varia de una region a otra, en muy pequenas distancias. Volviendo al tema, hoy en dia por lo que veo casi todo el mundo navega con un plotter, si bien algunos abriran sus cartas en la mesa, realmente me parece que se hace mas por un gusto. La unica ventaja real que he oido es el tamano. |
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#2
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Cita:
Si la carta digital está homologada por un Instituto Hidrográfico, ( Junto con el programa de Navegación ) si se podría prescindir de las cartas de papel. pero hay que considerar que una averia del ordenador o fallo de alimentación electrica etc que pusiera el sistema fuera de servicio nos haría imprecindible las de papel que en última instancia van a ser un elento de seguridad por si nos fallan las electronicas. Saludos: Juan |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a juan_navegante | ||
Itxasfree (14-12-2020) | ||
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#3
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Si la pregunta es si unas o otras, evidentemente el papel es insustituible.
Si puedes permitirte tener unas y otras, pues ya sabes. Y es cierto, puedes imprimirlas, sacarlas de internet o lo que sea. Pero yo nunca navegaría sin cartas en papel. Y menos aún de una costa desconocida. ![]() ![]() |
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#4
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A los amantes de la mar y de las cartas de navegacion a papel en particular nuestro "querido" escritor Arturo Perez Reverte ya nos deleito en su dia con este completisimo articulo:
CARTAS NAUTICAS Y CABEZAS DE MOROS por Arturo Pérez Reverte Desde hace tiempo, las cartas electrónicas sustituyen, a bordo de muchos barcos de recreo, a las viejas cartas náuticas de toda la vida. El espacio reducido de un velero o una embarcación a motor plantea dificultades a la hora de manejar los grandes pliegos de papel donde figuran los detalles de la costa, las profundidades, las luces de los faros y otras informaciones necesarias para la navegación. Ahora, la instalación de un plóter con la cartografía conectada a un GPS permite al navegante conocer en todo momento su posición, punto en el que se basa toda la ciencia de la navegación: saber dónde está el barco, establecer la ruta y prever los peligros. Tan cómodo y fácil de manejar es el sistema, que cada vez son más los aficionados que prescinden de las cartas clásicas y se guían sólo por las indicaciones de la carta electrónica, desechando papel, compás de puntas, lápices y transportador: un vistazo a la pantalla y tira millas, sobre todo si uno va a motor y con prisa para tomarse una copa en Ibiza. El sueño de cualquier dominguero. Sin embargo, el mar es muy perro y siempre te la guarda. Además de los errores que contienen hasta las mejores cartas electrónicas (un estudio reciente de la revista francesa Voiles pone los pelos de punta) una de las peores combinaciones náuticas es la de un GPS, un plóter, un piloto automático y un patrón estúpido que no asoma la cabeza por el tambucho para mirar alrededor al menos cada quince minutos: tiempo suficiente para que, por ejemplo, un mercante y una lancha que navegan a quince nudos con rumbos opuestos franqueen ocho millas de mar y se encuentren exactamente en el mismo lugar, o que una punta de tierra con restinga peligrosa en marea baja, que apenas se distinguía en la distancia, se encuentre de pronto bajo la quilla. Además, la electrónica falla, los pilotos automáticos se vuelven majaretas, los GPS están sujetos a averías o a errores de lectura. Y así, cada vez con más frecuencia, marinos de pastel, seguros de que para gobernar una embarcación basta con apretar botones, pasan apuros serios. Mientras que una carta de papel de toda la vida, una aguja magnética y cuatro reglas básicas, te llevan a cualquier sitio. Y si el barco es de vela, más. Pensaba en eso esta mañana, a causa de un asunto que, tal vez, algún simple creerá que nada tiene que ver con las cartas náuticas: aquella idiotez propuesta por algunos políticos aragoneses de que al escudo de Aragón se le quiten las cuatro cabezas de moros que ostenta desde la Edad Media. Afortunadamente la cosa no prosperó del todo, o de momento, pues creo que ese escudo deja de presidir el salón de plenos de las cortes regionales, sustituido por un grupo escultórico - del magnífico y llorado Pablo Serrano - hecho de círculos concéntricos que no llegan a cerrarse, que simbolizará, puesto allí, el espíritu del debate libre y democrático, etcétera. Dejo a juicio de cada cual aceptar que haya relación entre una cosa y otra: escudo de Aragón y cartas náuticas. Yo la estimo evidente. Cuando uno se sitúa ante una carta marina clásica, hace tiempo dediqué una novela al asunto y lo tengo muy claro, resulta imposible sustraerse a la magia del papel impreso, a las líneas trazadas y a todas las fascinantes referencias que contiene. Durante siglos, hombres sabios y valerosos, conscientes de que los barcos se pierden menos en el mar que en la tierra, midieron, sondaron, dibujaron cada braza, cada perfil de costa. Nos advirtieron de los peligros, sumando sobre el papel la experiencia, el sufrimiento, la incertidumbre y la lucha de quienes navegaron aquellos lugares difíciles y vivieron para contarlo. Una carta náutica de buen papel impreso, además de ser la referencia más segura, no se apaga con los fallos electrónicos, ni está sujeta a la moda o los caprichos aleatorios de la técnica moderna. No depende más que de la interpretación inteligente de su rico contenido: está ahí como estuvo siempre. Hace posible que el navegante no se limite a ir de un sitio a otro con prisas e irresponsabilidad, sino que recorra antes el camino con la imaginación y después, mientras navega, que registre cada momento con la precisión y el gozo de quien transita derrotas que otros trazaron. Que navegue sobre su propia memoria y de ella obtenga, heredado de quienes lo precedieron, el orgullo de sentirse marino. Se ha escrito que las cartas náuticas no son simples pliegos de papel, sino libros de Historia y novelas de aventuras. Hay que ser en extremo imbécil para renunciar a ellas. El Semanal - 5 de marzo de 2006 |
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#5
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Yo no estoy hablando de la parte sentimental, yo adoro las cartas de papel, asi como los mapas, me niego a poner un gps en mi auto, pues simplemente no lo necesito.
Pero si vas comprar las cartas de papel, aqui valen una fortuna, estoy hablando de miles de dolares solo para recorrer el Caribe, no digo no llevar el respaldo de las cartas electronicas en papel , pero usar ese punto de partida, e imprimir solo lo que vas a usar, por ejemplo de nada te sirve el otro lado de una isla. Por las respuestas que me dan, parece que no estoy tan errado. |
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#6
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![]() es una pregunta ........... ![]() jamas sin cartas de papel jamas de los jamases ![]()
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#7
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Dando la razón a Don Arturo, abstrayendome de las consideraciones técnicas.
Yo aprendí a soñar sobre un mapa mundi que colgó mi padre de la pared de mi dormitorio y sobre él tracé mis primeros rumbos imaginarios que después convertí en reales. En una de mis ausencias desapareció. Llevo a bordo un GPS de mano que mantengo apagado mientras costeo y navego por estima sobre la carta de papel (cada vez más caras). Me encanta comentar con mi almiranta la posición, trazar rumbos, trasladar angulos y paralelas. Identificar costas y relieves, fondos y faros. Para ambos es parte del placer de navegar, absolutamente insustituible. Esta es la parte lúdica de la respuesta, ¿que lo hago por gusto?. Por gusto navego. ![]() |
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#8
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las digitales son una comodidad, pero el papel es una "necesidad"
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Manel - EA3CBQ Socio fundador Anavre n° 15 de Baja por en crisis económica ?? |
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#9
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Hola a todos las de papel los rumbos distancias todo sobre la carta hombre si para echar el domingo y conociendo la costa me relajo en fin de papel
para todos |
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#10
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Gracias Trabañarru, por deleitarnos con ese precioso articulo de Perez Reverte.
Despues del maestro ya no hay nada que decir |
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#11
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Albatros, creo que en el sentido que tú dices hay que distinguir entre obligación, posibilidad y necesidad de llevar cartas de papel.
Por obligación de la zona por la que se navega en España se exigen por Ley (y oficiales, del Instituto Hidrográfico de la Marina) y no son baratas, amén de actualizarlas con los Avisos a los Navegantes. Por posibilidad, económica y de espacio, es claro que ha de limitarse a las de la zona a navegar y las de la derrota para llegar desde nuestro puerto hasta allí. Si son impresas desde tu ordenador personal o de producción oficial o industrial privada, pues habrá que estar primero acorde a la legislación del país y luego a buscar lo más económico con alta fiabilidad. En cuanto a necesidad, son absolutamente necesarias como elemento de seguridad, ya sean oficiales, industriales o impresas desde tu ordenador. Resumiendo, en mi opinión son necesarias y las que se lleven, sea cual sea su origen/autor, altamente fiables. Su extensión depende de la zona a navegar. Salud, una y buena mar
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En la mar, ni tiempo ni marea paran o esperan. Los doctores son hombres que prescriben medicinas que conocen poco, curan enfermedades que conocen menos, en seres de humanos de los que no saben nada. Voltaire (1694-1778) Albaid en youtube |
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#12
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Estimado cofrade Rom.
Como te imaginarás, la navegación aeronáutica tiene muchas diferencias con la naval, por empezar, las cartas son en proyección Lambert, no Mercator. Es imposible describir en un post un tema tan complejo. Pero trataré de aclarar un poco las cosas. No se trata de electrónica si o no, obviamente la electrónica es una ayuda inestimable, el post va de si se utilizan cartas electrónicas o impresas y en aviación, las cartas son impresas, el día que veas a los pilotos con un portátil en vez de su voluminoso maletín, podrás inferir que en los aviones se estan utilizando cartas electrónicas. Efectivamente las radioayudas aeronáuticas las podemos comparar con un radiogoniómetro o un loran, pero para saber donde está esa radio ayuda a la que te diriges se utilizan cartas de papel. Siempre hay que posicionarse con redundancia (sobre todo en las fases críticas del vuelo) o sea utilizar dos sistemas diferentes para verificar nuestra posición, hace unos años un vuelo de American Airlines se estrelló contra una montaña en una aproximación a Cali (Colombia) porque pusieron mal un punto de referencia en la computadora y no lo verificaron con las radioayudas. En un barco, sobre todo un velero, te puedes tomar cinco minutos para determinar tu posición, en un avión, más de 30 segundos es una barbaridad. Hasta hace no mucho tiempo, los Boeing comerciales tenían un par de ventanas en el techo para guiarse por las estrellas en caso de fallo electrónico. Tal vez la navegación marítima de recreo se asemeje más al vuelo visual en el que por supuesto se utilizan cartas impresas. Ufff... Es un tema largo y complejo, tal vez si coincidimos en alguna quedada y te interesa, podemos retomarlo. Un cordial saludo, Rolo. ![]() Editado por Rolo en 10-02-2009 a las 14:43. |
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