Presentación
Llegué aquí en busca de un viejo compañero y mira por donde, me ha gustado tanto esto, que con vuestro permiso, me quedaré.
Hubo un tiempo que fui marino, marino de los que surcan mares lejanos y se pasan media vida fuera de su tierra. Hoy, los años, el asma y otras cosillas que no vienen al caso, hace que me sienta como un viejo manglar, en cuyos huesos retorcidos y secos se aposentan algunas aves para descansar y seguir su viaje. Quiero creer que entre sus garras se llevan un poquito de mí y que desde lo las alturas, seguiré contemplando a mi amada. La mar.
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