La velocidad de más de 7 nudos de Telefónica sobre Grupama parece que se debe a que el barco español va más orzado, pero mañana se mete más viento y Grupama simplemente tiene que esperar a pasar este tramo de poca intensidad. Iker busca ahora la velocidad, está mejor colocado para hacerlo, es brillante, aunque se siente un “imposible” en que Telefónica recorte tantas millas. Existe un conflicto entre dos modelos meteorológicos que indican mucho viento en ceñida o muy poco ya en la costa neozelandesa. Es este último modelo el que permitiría más opciones. Si se ven las bajas que afectan a New Zeland, que marcan con su influencia el final de esta etapa y que se dirigen a Hornos, da un poco de miedo pensar en la próxima etapa, la clásica de vuelta al mundo.
Animo Telefónica no hay imposibles


