Pero si aquí en Alicante pasaba lo mismo. En el canal de La Fontana, de Jávea. Que durante muchos años fue público y gratuito, si llegabas y había sitio amarrabas sin más, estaba abierto para cualquiera.
Paseando por la noche por ese canal, hace años, cuando no sabía una palabra de náutica, me sorprendió la cantidad de embarcaciones amarradas que estaban hundidas.
Veías lanchas motoras pequeñas o barcas neumáticas con su fueraborda, a un palmo bajo el agua, y te preguntabas ¿cómo ha podido pasar esto?
Resulta, luego supe, que operaba por allí una gente que te hundía la embarcación si no pagabas una mordida. Llegaban por la noche y te la hundían. Las denuncias no servían de nada. Por lo menos así es como me lo contaron.
Ahora hay una empresa concesionaria del canal y se ha terminado. Pero hasta hace dos años las cosas por allí eran no muy distintas a lo del croata ese.