La velocidad no debe ser un problema.
La gran diferencia es que con tu lancha, mientras navegas, únicamente navegas -valga la redundancia-, y tanto tu como el resto del pasaje únicamente podéis estar pendientes de la navegación, bien sentaditos y agarraditos, para no golpearos o caer por la borda.
En cambio en un llaut la jornada empieza cuando sales de puerto, en el camino se puede leer una revista, levantarse y entrar en la cabina a buscar lo que sea, desayunar, dar la papilla al grumetillo, pasearse por cubierta, pescar, etc. etc. Incluso el piloto no requiere la atención y constante corrección del rumbo que precisa una lancha rápida.
En resumen, la gran diferencia es que en lancha VAS a una cala o fondeadero a EMPEZAR LA JORNADA y en un llaut la navegación YA ES LA JORNADA.
Si pasa la revisión, no dudes que la disfrutarás como un enano.
Saludos y suerte!
